Páginas

sábado, 11 de octubre de 2008

Aquella mujer que daba pasos XV

Otra vez tiene un motivo para cerrar los ojos, para esconderse, desaparecer, para alejarse.

No es miedo lo que tiene, simplemente sabe lo que quiere y quiere conseguirlo como sea.

Esta vez está decidida a cuidarse, a cuidar lo que tanto le costó conseguir. Nada más importa.

Los caminos que creyó que se dirigían al mismo lugar, hoy los ve en su totalidad y se da cuenta que no era como pensaba. El que ella debe tomar, está desierto, y sabe que deberá andar acompañada por su soledad; pero le parece el más acertado.

Sabe que no es un camino oscuro como el anterior, porque hoy es ella quien lo ilumina, y nadie le apagará esa luz que logró encender.

Amistosas palabras le hicieron saber que no está tan sola en esto. Hoy no va a repetir errores, nunca más se perderá a "ella".

Sabe que para ganar hay que perder. Es elegir y hoy SE elige.

Se siente rara. Su comentario la tomó por sorpresa y no le gustó lo que oyó.

Estuvo a punto de lamentarse, pedir perdón por ser cómo es, estuvo a punto de ceder, olvidándose de sus deseos, de sus sueños... todo por un error, una falta de coincidencia o un mal entendido que no debió pasar.

Hizo de todo para evitarlo y lo recordó. Por eso no se lamentó, no pidió perdón, ni tampoco cedió. Su permanente transparencia la salvó. Sabía que la situación había sido clara desde el comienzo.

Se sintió confundida con lo que oía del otro lado, y reaccionó. Sabe que causará dolor... aunque intente evitarlo.

Ella lo quiere. Logró querer a alguien aunque no estaba en sus planes. Pero sabe que hoy no puede hacerse cargo de un corazón ajeno, aunque también a ella le duela.

Hoy elige seguir su camino, envuelta en soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario