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sábado, 11 de octubre de 2008

Aquella mujer que daba pasos XIV

Sin notarlo, el tiempo avanzó. Él y ella en el tiempo. Desde ayer a hoy, pasaron a ser "ellos", "nosotros", "ustedes".

Ella vuelve a estar envuelta en el temor a perder su "yo". No quiere repetir errores. Siente que esta vez puede ser distinto, mejor. Pero las huellas del pasado opacan su presente y se siente allí de nuevo, evitando perderse a "ella" entre tantos "ellos", "nosotros" y "ustedes".

Siente, cree, sabe que ÉL es "distinto" mejor. Le hace bien, realmente la hace feliz. Palabra que hacía tiempo no merecía salir de la boca de esta mujer. Hoy le sale pronunciarla con la mayor sinceridad con la que podría sentirla.

Te quiero - Lo quiero - Me quiere

Frases que se han vuelto frecuentes desde que este ser extraordinario entró en su vida. Nunca se había sentido tan querida. Palabras y actos que se unen en un mismo camino. El que los lleva a ambos a algo superior.

Ella siente/cree/sabe que podría ser una de las cosas más hermosa que podría pasarle. A eso le teme y a eso le huye. Sabe por qué, aunque ahora es incapaz de controlarlo.

Sigue en la lucha constante: por él, por ella y porque el "nosotros", "ellos" y "ustedes" dejen de sonar a objeto de temor. Quiere que le provoque a ella tanta felicidad como la que él ya está sintiendo, por él, por ella y por ellos...

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