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jueves, 3 de julio de 2008

Aquella mujer que daba pasos VIII

No fueron días fáciles. Por un instante, aquella mujer se cansó de moverse; sintió ganas de desaparecer. Durante algunas horas, no fue ella quien vivió en su cuerpo. Sus acciones traicionaron su mente; su pasado (su historia), la traicionó. Un fraude completo, así se sintió.

Y otra vez los impulsos y la tentación la vencieron, se dejó llevar, se entregó al momento de un casi placer instantáneo, y lastimó. No lo pensó así –y aún no lo piensa así-, pero sabe que, del otro lado, su acción construyó dolor.

Dejó de lado por un rato esa imagen. No quería que la permanencia en ese momento la domine.

2 comentarios:

  1. a veces una deja de ser esa mujer qu daba pasos,para parar,reflexionar,y volver a caminar.
    te quiero
    lore
    pd:me voy a pehua mañana

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  2. Nudos desatados, escribir es des-ovillar un poco para volver a construir. Retroceder algunos pasos para volver a darlos en otra dirección. Laberinto quizá, porque de la vida no se puede salir sin estar muerto (y muerto no es vida)...

    Saludos rockera amiga, tenemos que hablar de algunas bandas copadas

    Iap! Saludos

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