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domingo, 3 de febrero de 2008

Aquella mujer que daba pasos II

Y por primera vez, alguien le dijo las palabras que necesitaba oír: no hay nada peor para un obsesivo, que intentar controlar su obsesión. Ya no se dedicará a pensar en eso.
Dejará la reflexión de lado por un rato, es lo único que no intentó todavía para salir de ese pozo en el que se metió hace unos meses.
Y volverá a pensar en su futuro. El puro presente y el placer por el placer la llenan de un vacío oscuro. Ya no le atrae esa oscuridad.

2 comentarios:

  1. …y por primera vez caminó pequeños pasos, como trepando hacia la búsqueda de una luz, una luz inalcanzable. Lo que nunca se dio cuenta es que la luz emanaba de todo su ser. “Si vos SOS luz, lo demás no es mas que oscuridad” Nunca dejes de brillar, ni de escribir. Jorge

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  2. Si nunca dejas de dar pasos,y sobre todo si te dejas acompañar....sin mirar atras, aunque la tentacion sea continua, la oscuridad quedará sola....JUSTAMENTE ..ALLÁ ATRAS....

    besos...BARBY!

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