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jueves, 6 de diciembre de 2007

Fantasmas

Hay que dejar de poner en palabras lo que uno siente. A veces, cuando uno lo saca a la superficie, esos sentimientos se convierten en sombras oscuras que lo acompañan a uno a todos los rincones, y al dejarlos acompañarnos, comienzan a parecer fantasmas, y cobran vida, a su modo. Adquieren una voz neutra que nos recuerda eso que sentíamos antes de ponerlo en palabras.

Nos confunden, nos aturden, no nos dejan ver ni oír. Sus voces se convierten en las nuestras y repetimos sus palabras que ya no tienen sentido, y nos convencemos de que esas palabras son propias, y si lo son, creemos que sus sentimientos nos pertenecen, y nos envolvemos en sus sombras, y nos alejamos de todo, y nos convertimos en fantasmas que ya no saben lo que sienten, sólo dice que sienten.

Pero no saben que todo lo confunden, que sólo son sombras de algún sentimiento turbio puesto en palabras por alguien, alguna vez.

2 comentarios:

  1. Tosos y sus fantasmas. Me alegro que hayas decidido abrir este lugar, me siento mas comoda con los blogs.
    Esperando tus proximas posteadas!
    Beso

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  2. Pero también sucede que a veces, sólo a veces nos ayuda a desahogarnos, a liberar todo eso que no supimos o no pudimos decir.
    En todo caso un poco de luz es suficiente para disipar sombras y fantasma.

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